Hace 200 años se descubrió el mal de Parkinson. Hoy se celebra el Día mundial de esta afección en homenaje al nacimiento del médico inglés James Parkinson, quien en un libro publicado en 1817 describió las características de la “parálisis agitante”.

La Enfermedad de Parkinson es un proceso crónico que pertenece a un grupo de trastornos que tienen su origen en la degeneración y muerte progresiva de unas neuronas, las dopaminérgicas, cuyo neurotransmisor primario es la dopamina y que cumplen funciones en el sistema nervioso central. Es debido a estas características, que se considera una enfermedad neurodegenerativa.

Sus síntomas característicos son: rigidez muscular, lentitud en los movimientos, temblores de distintos tipos. Además de estos trastornos motores existen otros llamados cognitivos como ser dificultades en la fonación, en la articulación de palabras. La clave, según los especialistas, es la detección a tiempo.

En cuanto al tratamiento, especialistas sostienen que el primer paso consiste en que el paciente esté informado y conozca su problema, cómo se lo puede tratar y que alternativas posee. El paso siguiente es discutir si se necesita o no un tratamiento (no es curativo y tiene ventajas y desventajas), y por último, si se opta por uno,   se elige la medicación y la dosis.

También, aseguran que la Enfermedad de Parkinson “requiere un abordaje integrador de todas las aristas que la atraviesan: la medicina, la sociedad y el entorno del paciente. Los tratamientos médicos pierden eficacia si la persona no sigue las indicaciones del profesional o si no se le brinda atención cuando lo necesita”.

Por otro lado, desde 1987 existen algunas terapias como la Estimulación Cerebral Profunda, que se aplican en ocasiones cuando la medicación no logra mejorar los cuadros clínicos. Consiste en una cirugía en la que se introducen electrodos en el cerebro para regular su actividad.

 

Algunos números

En la Argentina 90 mil personas padecen la enfermedad y la tendencia va en aumento.

Según las estadísticas, en nuestro país hay cerca de 30 mil pacientes con Parkinson que no responden adecuadamente al tratamiento farmacológico y podrían beneficiarse con los resultados de esa cirugía (ECP).

Cifras del Ministerio de Salud de la Nación señalan que entre el 1 y el 1,5 por ciento de la población argentina mayor de 65 años padece esa patología.

El número de personas menores de 50 años con Parkinson está en aumento. Esto responde a varios factores, entre ellos los avances en los estudios clínicos, el mayor conocimiento de los síntomas iniciales y la identificación de poblaciones en riesgo.

En el mundo hay más de dos mil investigaciones vigentes sobre distintos aspectos de la patología, algunas de ellas en busca de la cura.

 

Department Doctors